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Carta de un médico a sus hijos

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Un médico es un laburante como todos los demás laburantes.

Generalmente, si es hombre (por tradición), vuelve a su casa a la noche (reventado y con dolores múltiples en la espalda por agacharse a revisar pacientes) con unos pocos mangos en la billetera y muestra a su mujer e hijos lo que logró con un día de laburo agitado, cuando llega sin otro ánimo que darse una ducha y besos y abrazos a su mujer e hijos. Tal vez quiera comer algo después de que todos se durmieron.

Si es mujer, explotada por otros, también vuelve a su casa con unos pocos billetes, que juiciosamente junta con los de su pareja o marido para "parar la olla" por uno o algunos días.

Pocos billetes, pero que alcanzan para ir a la carnicería y a la verdulería para "parar la olla" al día siguiente y los que vienen. Sino, todavía quedan buenos almaceneros que le anotan "al Doctor" sus paquetes de yerba, de arroz, el pan, etc. Saben que "el doctor o la doctora", ni bien cobren algo, son los primeros en la lista que vienen a pagar.

Esa es "nuestra realidad".

Cuesta mucho a un hombre que salvó más de MIL VIDAS (o más) decirle a su Hijo menor lo siguiente:

- Mirá, sé que ese autito te gusta, pero Papi no te lo puede comprar ahora, porque Koki y Atilio no le pagaron a Papi lo que Papi se ganó laburando como un burro en Abril y privándote a vos de estar en tus mejores horas del día jugando en la plaza con Papi. Andá con Mami. Papi tiene que volver a trabajar sin que le paguen. Koki y Atilio son los que te Robaron TU Futuro. Acordate de ellos algún día, si sos médico (en ese caso, me gustaría que te inclines por la proctología) y los atendés o, lo mejor de todo, si sos abogado o Juez y los mandás en cana por chorros hasta el fin de sus días. Eso sí, al Jardín no vas a ir más por algunos meses, hasta que le paguen a Papi lo que le robaron. Papi no puede pagarte el Jardín hoy".

Cuesta más decirle a un hijo mayor: "Mirá, no me pagaron un mango, se gastaron todo en la campaña y en todos los curros. Vas a tener que hacer lo que te propuse, estudiás y laburás. Otra no nos queda, Hijo".

Un beso, Hijos de Mi Alma. Entiéndanme y perdóneneme por no haber sido capaz de currar o camandulerar para meterme en un cargo grosso para darles un futuro mejor.

Mi Conciencia no me lo permite.

La odio a mi Conciencia, les soy franco. Me impide moralmente ser un mafioso, currador del Estado, coimero, etc. y así regalarles una 4 x 4 a cada uno de los dos para que caguen a cintazos a "los tapes" o para que se rajen al carajo con un Porsche 911 "tuneado" sin que ningún cana los siga, no porque les falten medios sino porque alguien levantó el tubo y dijo "A ese no lo tocan, el viejo aportó para la campaña", etc.

Por último, Queridos Hijos: Perdón por haber permtido que tengan un padre como yo, que fue incapaz de rajarse a otro país cuando pudo para no dejar en bolas a sus abuelos acá. Sin embargo, estoy convencido de que hice bien, aunque yo sufra al verlos sufrir a ustedes. Espero que me perdonen. Sus abuelos también me necesitan.

Besos y abrazos a los dos,

Papá.

Gustavo R. Bonzón

 

Comentarios   

 
0 #24 edith 19-09-2010 15:05
me parece que estas siendo muy duro..y con todo respeto le digo que entonces esa no era su profesion y con su comentario me da lugar a pensar que atiende a sus pacientes de una manera cruel...que lo hace especificamente por cumplir con su labor de medico y por dinero...

le aconsejo leer la carta de esculapio a su hijo...es muy bonita y nuevamente con mucho respeto le aconsejo poner a sus hijos a leer esta carta para que luego no piense como usted..

se que suena un poco desagradable y grocero lo que acabo de decirle pero si lo toma por el lado bueno se dara cuenta que es la verdad..

que tenga un buen dia..!!
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0 #23 Ramoncito 26-08-2009 19:07
¡Clarísimo! Típico argumento pedorro. Copio y Pego (C&P):

"En cuanto a tu propuesta, las condiciones las pongo yo, ¡mierda, carajo, mierda! (Mirtha dixit)"

Y ... bueno, poné las condiciones vos ...

Siempre las minas pueden escribir malas palabras? No saben que escribir bien y sin malas palabras no les cuesta un carajo, que al que no le guste me chupa un huevo y les reporta un benficio de la gran puta?

Siempre las mujeres escribiendo groserías que la REA no aceptaría jamás ...

Oootraaa vez los sementales de AN nos tenemos que hacer la manopla o reventamos ...

Decime MilaNesa.

¿Qué carajo querés ahora?

Ya me gasté lo que no tengo en lencería erótica masculina, hice cursos de stripper, aprendí a bailar la lambada, y .... me tomé 2 comprimidos de las "pastillitas azules" para esperarte como corresponde ...

Pero ... (siempre hay un pero) ... qué lindos que salimos en la foto, Mila. Bueno, vos saliste linda. Yo salí como soy, un tipo como cualquiera (encima con anteojos de chicato).

Ni se te ocurra pasarle una foto nuestra al Admin pedorro, que nos escracha en una de sus típicas notas amarillistas ni bien puede !!!

Yo lo perdono, el pasa su vida clickeando de Menéame a Digg y a Fernandigg ... jio, jio ,jio ...

Bueno, también hay que reconocerle que labura de 15 a 30 minutos por día ...

Saludos onda tipo que viste de como AN es la posta ¿viste?

Raaamoóóónnn (o crecí o me tiré un flor de pedo en la bañera)

P.D.: No hice algún "moco", ¿no?)

ERROR 404: Page Not Found, Not Founds Availables ... Please send your claims to Mr. Frenández at ...
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0 #22 DOSSO MILA 26-08-2009 12:34
Mooooonchiiiii, te voy a matar...a besitos jio jio

1) Creo que todos tenemos días, momentos - a veces muy largos o demasiado intensos - en los que la soledad se ensaña particularmente con nosotros.

Y no hay afectos, amigos, cercanías, música, libros, nada, nada que nos rescate

Creo que es inherente al ser humano. Lo que en filosofía llaman la experiencia ontológica de la soledad, el vacío, la nada, el absurdo...

2) Particularmente desde niña - creo que así nací, habrá sido un día que Dios - si existe - estuvo ausente - esos sentimientos que puedo resumir en uno solo: un color o sabor a melancolía honda, muy honda, que todo lo tiñe, fueron compañeros leales e infaltables en el camino

En cierta etapa de mi vida me atormentaron ferozmente, sentía cómo clavaban sus dientes y me desgarraban, sin prisa pero sin pausa y sin piedad.

No me preguntes exactamente cómo ni cuando decidí enfrentarlos cara a cara, como con el cáncer

(Aclaración necesaria: soy recurrente con lo del cáncer porque sé que mucha, mucha gente le tiene terror, incluso de nombrarlo o hablar de él. Creo que es mi modesto modo de contribuir a des/ y de/mitificarlo)

"Muy bien -les dije- están acá. No son bienvenidos, eso es obvio, pero si han decidido ser mis convidados de piedra y andan por mi casa a vuestra libertad y antojo; si de nada vale ahora que ponga cerrojos, hagamos un trato"

Y lo hicimos. Y convivimos en un equilibrio exacta, de cornisa. A veces a las patadas y en ocasiones no nos vemos las caras

Y yo aprendí a reir, a disfrutar, a gozar, a vi - viiiir

En una palabra, tomé el toro por las astas y opté por hacer crecer aquella otra Mila que estos sentimientos pintaban de otoños ocres y lloviznas desapacibles.

Una otra Mila que también nació conmigo: infinitamente ávida de vivir, de saborear todos los frutos, de zambullirse en la corriente de la vida, y en la contracorriente , de rescatar esa niña un poco loca y otro tanto payasa...

Y acá estoy.

Andando así por la vida.

Nada tengo de qué quejarme...

En cuanto a tu propuesta, las condiciones las pongo yo, ¡mierda, carajo, mierda! (Mirtha dixit)
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0 #21 Ramoncito 25-08-2009 19:48
Admin:

Mila cree que está o se siente sola, según su último mensaje.

Porfa, ¿le podrías avisar a esa pedorra que no está sola y que vamos a inaugurar una Mesa en AN especial para ella?

El tema es cóm la vamos a llamar ... tic, tac, tic, tac, tic, tac ...

HUY !!! YA SÉÉÉ !!!

"Merendando con Mila"

Pá no perderse, vea ...

¡¡¡Tiembla la de los almuerzos pedorros !!!

¿A quién invitará Mila a comer el choripán auspiciado por Naranpol?
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0 #20 DOSSO MILA 24-08-2009 19:26
Gracias Juan Pe

No puedo decirte mas hoy

Ojalá comprendas lo que esa palabra encierra, dicha desde otro lugar muy distante al de los "buenos modales"

Gracias Docs Daniel y Gus, Ahh...Mil, Bernie, Waldo

Gracias... Cuando alguien se siente irremediablemen te solo y desconsolado, como si esa pasión extrema por la vida que lo anima día a día se hubiese volado con el último pájaro de la noche, es mucho, mucho más que gracias
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0 #19 JuanPe 24-08-2009 03:25
Sé que no sirven para nada, pero en homenaje a los doctores Gustavo B., Daniel Flichtentrei, a Mila Dosso y a los demás panelistas, estas lágrimas que acabo de derramar ante tanta emoción, ante tanta humanidad,ante tanta solidaridad en sus escritos. Ante este drama de la condición humana, la batalla por el plus es un partido de canicas. y no soy médico. Soy un simple enfermo
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0 #18 DOSSO MILA 23-08-2009 21:38
Y bueno Gus...

Angaú es uno de los placeres y vicios de los que no pienso privarme aunque vengan degollando

El discurso de Serrat que transcribís es tan maravilloso como el que dijo en oportunidad de recibir el doctorado honoris causa en la Universidad Complutense de Madris.

Sólo transcribo algunos párrafos, pero vale la pena leerlo todo:

"(...) La historia está llena de hombres que mucho han contribuido en este u otro aspecto de la vida y que no han recibido a cambio más que el desprecio y la ingratitud de sus contemporáneos, aunque coincidirán conmigo en que un hombre que disfruta del privilegio de dedicarse a una profesión que le hace feliz, que hace lo que le gusta hacer, que le pagan por hacerlo y que además constantemente percibe que la gente le quiere, más que un mérito tiene una bendición.Y este es mi caso.

"(...) Pero en lo que supongo que estarán de acuerdo conmigo es en que el hombre, al defender los valores democráticos, al enfrentarse a la discriminación y la intolerancia, al defender la riqueza del pensamiento libre y plural, no hace otra cosa que actuar en defensa propia.Reivindi co valores como la libertad y la justicia como un algo único, pues no hay libertad sin justicia, ni justicia sin libertad.

Lo hago frente a la preponderancia aplastante del dinero, valor supremo por el que se miden y se valoran las cosas y las gentes.Reivindi co la justicia y la libertad, porque reivindico la vida.Reivindico a la humanidad en su sentido más amplio.Reivindi co a los humanos y a la naturaleza, que nos acoge y de la que formamos parte.Reivindic o el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones más justas, más ricas y positivas, y siempre en paz.

Y sobre todo, como un derecho que todo lo condiciona, reivindico el conocimiento como el pilar fundamental que nos sustenta y que nos caracteriza positivamente como especie.

Que esto sea digno de reconocimiento es algo que debería hacernos reflexionar acerca del mundo en que vivimos y de los valores que lo mueven.Como decía el profesor Casares, cuando hablamos del canto y de quien lo practica hablamos de un arte que ha vertebrado la sociedad.

Yo escribo canciones para expresarme, pero también para comunicarme.Los argumentos de mis canciones están en mí, pero también están alrededor de mí. Son lo que yo siento, pero también son lo que me cuentan los demás.Son lo que yo soy, pero también lo que me gustaría ser.Son mi realidad, pero también mi fantasía.Las canciones viven en la memoria personal y colectiva de las gentes.

Las canciones viajan y nos transportan a tiempos y lugares donde tal vez fuimos felices.Todo momento tiene una banda sonora y todos tenemos nuestra canción, esa canción que se hilvana en la entretela del alma y que uno acaba amando como se ama a sí mismo.

Tal vez alguno de ustedes ahora este pensando: “Por su culpa, Serrat, me casé con el que hoy es mi esposo –o mi señora--… estábamos un atardecer de verano en la playa, cuando empezó a sonar su canción…etcéter a…” Por favor: eso no es culpa de mis canciones, sino de sus atardeceres de verano y de sus ímpetus juveniles.Así son algunas canciones. Personales e intransferibles .Otras aglutinan un sentimiento común y se convierten en himnos. Entonces dejan de pertenecer al autor para ser de todos.

Me complace que hayan valorado ustedes esta parcela de la poesía que es la canción popular, que, además de algunas otras cosas, es una forma de acceder al conocimiento del mundo. Les puedo jurar que en la composición y en la ejecución de algunas canciones populares hay hallazgos tan definitivos como el teorema de Pitágoras o las virtudes del ácido acetil-salicíli co para combatir la cefalea. Dice el refrán que “quien canta, su mal espanta”.

Y es cierto. Cantando compartes lo que amas y te enfrentas a lo que te incomoda. Conjuras los demonios y conviertes sueños en modestas realidades.Yo canto por el gusto de cantar. Cantar me da placer. Por eso, para mí, tener el oficio de cantar es un privilegio.Apar te, siempre te dan mesa en los restaurantes.

Estoy seguro de que, por encima de todos los considerandos que se enumeran, esta distinción es el fruto de algo tan simple y preciado como el cariño. Así lo entiendo y lo agradezco.Si para algo vale la pena vivir es para querer y ser querido. Es lo que mueve mis pasos.

Probablemente, a lo largo de mi vida no haya hecho otra cosa que lo que estoy tratando de hacer ahora mismo: que me quieran mis amigos. Y tener cada vez más. Que es la única acumulación que merece la pena en la vida y por la que no se pagan impuestos.Mucha s gracias.Joan Manuel Serrat "

Pueden ver el video completo en el siguiente enlace:

www.slideshare.net/.../serrat-discurso-en-la-complutense-presentation
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0 #17 Bernie 23-08-2009 20:06
Estimado Gustavo B:
No soy el Bernie al que pretendías escribirle. Tampoco tenés porque pedir perdón. En todo caso soy yo quién deber pedir disculpas, por haberme tentado de leer hasta el final (pudiendo haberlo evitado) ese generoso derrame de humanidad de palabras que no eran para mí.
Perdón por el "robo"; no son cosas que se pueden leer todos los días y escritas con hidalguía. Simplemente emocinonantes.
Va una mano amiga.
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0 #16 Gustavo B 23-08-2009 17:18
Querido Amílcar:

Gracias por sus elogios. Ya que tengo la dicha de contarlo entre mis lectores, le sugiero que lea también este post:

http://periodismomedico.blogspot.com/2008/07/repensando-las-residencias-mdicas.html

Además, quisiera que lea este artículo que yo he leído hoy y me ha dejado impresionado. Luego le diré porqué:

http://www.diarionorte.com/noticia.php?numero=37941

Tal vez escriba algo luego sobre cómo denunciar la miseria con poesía y le voy a pedir el copy a la autora.

Por último, desde ya que no interpreto que Usted me está queriendo garronear una consulta y gustoso aceptaría como pago de la misma una gallina ponedora (tiene que venir ya con dos huevos, es el plus, ¿vio?).

Gran saludo.
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0 #15 Gustavo B 23-08-2009 10:19
Mila, disculpame si una carta de un amigo mío te hizo caer mal la comida. ¿Cómo se te ocurre prender la PC y entrar a AN antes de comer, teniendo canales como Crónica? Sos de lo peor.

Yo tengo muchas historias para contar también.

Corría noviembre de 2004, yo era Presidente de una conocida sociedad científica y delegado federal en una asamblea en el Hotel Libertador de Bs .As.. Con mi par de Corrientes, que estábamos de fiesta por haber arrasado el Tercer Congreso Mundial de Cardiología con nuestra gestión (más de 23.000 participantes de 123 países) recibimos el "premio" de organizar el nuevo Internacional en el Sheraton, nada menos. Había que organizar todo para 20.000 y pico de asistentes, una pavada. Aceptamos y salimos mareados. Era muy grande la responsabilidad y resolvimos charlarlo con una cerveza en el Patio Bullrich. Ahí me suena el celular. Era mi mujer. Habíamos perdido a nuestro primer bebé. No tenía vuelos, no tenía colectivos, nada que me llevara al toque con ella. La historia es más larga, sólo sé que al otro día estuvimos con mi mujer a las 8 con un ginecólogo amigo, puso el doppler ... cero latidos fetales ... nos miró casi con lágrimas en los ojos y no dijo nada, él sabía que mi mujer y yo sabíamos.

Después te cuento, si querés, aunque tu relato de lo vivido al lado de César es mucho más fuerte. Lo nuestro era un sueño, lo tuyo una realidad.

Como no quiero seguir haciendo daño emocional a nadie con las pavadas que escribo, va de regalo para vos y Amílcar este discurso que muy poca gente conoce, así aflojamos las tensiones. Los discursos siempre suelen ponernos tensos o molestos. Este a mí no, al menos, aunque es algo viejito:

Palabras de Joan Manuel Serrat, al recibir el Título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional del Comahue, en 1999.

”De utopías y conocimientos:

Ilustrísimo Señor Rector, claustro de profesores, autoridades, amigos. En ocasiones como ésta, lo primero que le corresponde al interesado es dar las gracias. Agradecer el reconocimiento y agradecer todo el cariño que acompaña a este reconocimiento.

Aunque …después me gustaría aclarar un par de cosas en referencia a esto de los méritos de la distinción.

Quiero que quede claro que no es mi intención llevarles la contraria ni quitarme méritos. De eso ya se ocupan otros.

Pero supongo que coincidirán conmigo en que un hombre, al defender los derechos humanos no hace otra cosa que actuar en defensa propia.

Y respecto a lo que yo hago y la forma en que lo hago, debo confesarles - sin provocar envidia en nadie - que soy un hombre que disfruta del privilegio de tener una profesión que le hace feliz.

Soy feliz con mi oficio. Hago lo que me gusta hacer. Y además, me aplauden. Y constantemente percibo esto. Percibo que la gente me quiere. Por hacer lo que hago, por hacer lo que me gusta hacer. Esto, amigos, más que un mérito, es una suerte. Es una Bendición del Cielo.

Ha sido este oficio de escribir y de cantar el que me ha permitido caminar el mundo. Conocerlo de cerca y participar en directo de todas y cada una de las posibilidades que la vida me ha ido brindando.

En las encrucijadas que me encontré en el camino, siempre actué de acuerdo a mis criterios y según mi conciencia, lo cual tampoco tiene mérito alguno.

Hago propio lo ajeno, sencillamente por necesidad de querer y de ser querido. Y trato de conocer todo aquello que ignoro y formar parte de ello, porque soy muy curioso.

Les ruego que no entiendan esto como una modesta respuesta a una generosa distinción.

Yo siempre he pensado que las justificaciones cargadas de modestia suelen esconder pecados más terribles que la propia soberbia.

Estoy encantado de este reconocimiento. Encantado de la vida: me gusta que me den besos. Pero debo confesarles que no puedo evitar tener una sensación muy curiosa, que supongo que debe ser la misma que tiene un niño cuando le dan un premio por comerse un helado.

Me enorgullece que una casa de estudios como ésta me premie, nada menos que con un doctorado, cosa que nunca conseguí por la vía normal. Pienso que si me miraran mis padres en estos momentos, ellos que tanto sufrieron cuando me inicié en el turbulento oficio de la música, abandonando el prometedor futuro que me ofrecía la industria agropecuaria, vendiendo tractores e insecticidas, se sentirían realmente muy orgullosos de mí, viendo a su muchacho premiado por una universidad, esa misma universidad por la que tanto pelearon ellos para que yo pudiera acceder.

La universidad, generadora de conocimiento. La universidad, esencia de la humanidad lúcida. Esta fue, desde mi niñez, para mí, un mito. Un horizonte deseado y, evidentemente, un camino de progreso.

Creo en el conocimiento como en el pilar fundamental que nos sustenta y que nos caracteriza positivamente como especie.

Sólo con el conocimiento progresamos. Lo hacemos individual y colectivamente. Pero sólo progresamos a partir del conocimiento.

Y en eso ustedes, señores profesores, ejercen un papel fundamental en la génesis y en el reparto de este conocimiento.

Creo en el conocimiento como en el mejor de los bálsamos para curar buena parte de los males que padece la humanidad. Un conocimiento para acercarnos a la sabiduría o a la bondad, que para mí son sinónimos de la misma manera que estupidez y maldad también lo son.

Así que voy a aprovechar la oportunidad para romper una lanza a favor del conocimiento y lo voy a hacer apoyándome no sólo en su interés público ni en la importancia del desarrollo del individuo, sino lo voy a hacer también apoyándome en su rentabilidad, porque el conocimiento es rentable; apoyándome en su eficacia porque el conocimiento es eficaz. Y rentabilidad y eficacia son dos valores que interesan especialmente a una sociedad capaz de justificar cualquier tropelía siempre y cuando ésta esté avalada por el éxito.

Diría que el conocimiento nos ayuda a saber cómo somos. Nos ayuda a descubrir qué nos interesa y, por tanto, qué nos conviene. En definitiva, el conocimiento nos ayuda a vivir mejor.

Debo decir que el conocimiento es bueno para la salud, lo cual es un buen negocio. El conocimiento también nos ayuda a saber cómo son los demás. A entenderlos, a comprenderlos, a respetarlos y a quererlos. Podemos decir que el conocimiento es bueno para la convivencia, lo cual también es un buen negocio.

El conocimiento es bueno para progresar. Es bueno para alcanzar el éxito, un éxito sin el cual parecería que uno no es nada en esta vida. Nos ayuda a superar los obstáculos. El conocimiento agudiza el grado de civismo de los ciudadanos y aclara buena parte de las obligaciones y derechos de cada quién en el reparto de responsabilidad es y también de beneficios.

El conocimiento profundiza la vida democrática, aportándole justicia e igualdad.

Podemos decir que el conocimiento es bueno para crear un tejido social cohesionado sin el cual es absolutamente imposible el progreso de un pueblo. El conocimiento nos permite también saber más y mejor del entorno, de la naturaleza de la que formamos parte y de la que dependemos también.

Podemos decir que el conocimiento es esencial para la supervivencia de la especie sin deterioro de la calidad de vida.

Y más.

El conocimiento influye en nuestros deseos y en nuestros sueños y, por tanto, también, en nuestro destino. El conocimiento estimula nuestra curiosidad, nuestra sensibilidad.

El conocimiento es bueno para alcanzar una vida culturalmente más plena, artísticamente más fértil, más lúdica y más feliz.

En fin, que el conocimiento es bueno para vivir en paz, para aprender a ser libres y para crecer, para crecer sin miedos.

Muchos son los beneficios que produce el conocimiento.

Un conocimiento que se adquiere en todas partes, en la casa, en la escuela y en la calle. Un conocimiento que nos llega a través de la palabra, de la observación, de los libros , incluso de la televisión. Pero sobre todo, un conocimiento que tiene su eje vertebrador en la universidad.

El esfuerzo en producir y gestionar este conocimiento no les quepa dudas que es el que tiene mayor rentabilidad para el desarrollo de los pueblos y de la humanidad entera.

Pienso que si la humanidad se moviera con más lógica, con más sentido común y de una manera más científica, la educación no sería esa pedigüeña esquinera de hoy en día.

La educación, como una querida, estaría subvencionada por todos y cada uno de los ministerios públicos.

Aunque no tuvieran ninguna sensibilidad al respecto, el Ministerio de Economía, el de Salud Pública, desde el Ministerio de Trabajo al del Interior, desde el Ministerio de Medio Ambiente o de Turismo ... todos deberían subvencionar la enseñanza, la universidad y al conocimiento, por la sencilla razón de que es un buen negocio. Es un buen negocio del cual todos salen beneficiados.

Pero ya les decía que el mundo parece tener otras prioridades y nuestros administradores eventuales - también llamados gobernantes - en general, no están por esta labor.

Reclamos como éste les suenan a utopías. Como si ellos supieran qué son las utopías.

Pero ustedes sí lo saben. Ustedes, gente de la Patagonia, hijos y herederos de tantos que aquí llegaron cargados de sueños y de quimeras, ustedes sí saben.

Aquí, a esta tierra dura e inclemente, llegaron gente de los más diversos lugares. Pero gentes que tenían en común una utopía.

Muchos llegaron buscando imaginarios tesoros, después de que un par de tipos que naufragaron por estos pagos, por 1596, asegurasen haber encontrado una ciudad más rica que el Cuzco a la que llamaron Trapalandia ... (una de las cosas buenas que ocurren cuando lo nombran a uno Doctor Honoris Causa de algo, es que no le queda otra que informarse de un montón de cosas y así poder responder adecuadamente. Entonces va, se sube a la escalera y le sacude el polvo a aquél viejo volumen que nos miraba con ojos muy legañosos desde arriba de la estantería, y nos dice: "¡hombre, por fin te acuerdas de mí!").

Y de allí recordé que desde Trapalandia hasta nuestros días, toda una galería de personajes migraron con sus utopías a cuestas a estos pagos que - hay que decirlo - Darwin llamó "tierra maldita".

Y Antonio de Córdova dijo que ésta era "la parte más desdichada y despreciable del orbe".

No sé si voy a ganar muchos amigos con este discurso.

Pero si ya en España vimos que un pensador francés - Jean Baudrillard - llamó a esto "la desolación de las desolaciones" comprobaremos que la Patagonia no quedaba muy bien parada según la prensa de la época.

Pero, a pesar de ello, hasta aquí llegaron todo tipo de gentes. Desde aventureros de escasos escrúpulos hasta colonos buscando un lugar mejor donde meter la vida.

Aquí llegaron desde buscadores de oro hasta científicos como el Perito Moreno, como James Cook, que exploró el litoral buscando revelaciones geológicas y botánicas. Por aquí anduvo también Hernandarias buscando incansablemente la Ciudad de los Césares, obviamente sin ningún éxito.

Muchos fueron los colonos y aventureros que acudieron en los siglos siguientes a buscar riquezas acá.

Y aunque a decir verdad, casi todas las expediciones acabaron en desastres, ellos siguieron llegando, cada quien con sus sueños, cada cual con su utopía.

Cómo no van a saber ustedes de utopías.

Aquí llegó la utopía de los galeses; llegó la utopía de los gallegos; de los lioneses de Astorga, los maragatos. Llegó la utopía de Tomás Antonio Romero, porteño convencido que la Patagonia estaba destinada a ser un gran centro industrial para la pesca y el procesamiento del bacalao, de la sardina, de la carne salada. Y llegaron más utopías.

Llegó la utopía de los fugitivos, como la de Butch Cassidy y la de The Sundance Kid. Llegaron del Oeste americano a principios de siglo, precedidos de una terrible fama de cuatreros y asaltantes.

Detrás de ellos llegó la utopía de la agencia de detectives Pinkerton, tratando de echarle el lazo al Cassidy. Y llegó la utopía del ferrocarril que soñó Ezequiel Ramos Mejía.

Y la utopía sencilla y rebelde de los cientos y cientos de peones que acabaron frente a los pelotones de fusilamiento del coronel Varela.

Ustedes saben de utopías, porque la utopía a lo largo de la historia es la que templa adversidades y la que renueva esperanzas.

La utopía irrenunciable, ésa que no va a ninguna parte, que no puede ir a ninguna parte, si no es de la mano del conocimiento.

Si hubiese que inventar un slogan mundial para una supuesta campaña de sensibilización al servicio del progreso de la humanidad yo propondría éste:

"Querida Tierra, hazte sabia".

Si tuviese que resumir todos los consejos en uno solo, también sería éste:

"Querida Tierra, hazte sabia".

La educación, la escuela y la universidad son instrumentos fundamentales para conseguirlos. A ustedes y a todos los que como ustedes trabajan en este sentido, les doy las gracias por hacer lo que hacen, colaborando a que los sueños se acerquen un poco más a la realidad cada día. Y nada más.

Espero que ustedes, gente sabia y, por lo tanto, tolerante, sabrán juzgar mis palabras más por su intención que por la manera en que he sido capaz de expresarme. Gracias por vuestra generosidad. Les deseo muchos años de vida para seguir por este camino."
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