El director de Bosques del Chaco desmiente desmontes ilegales masivos: "Lo que pasa es que los árboles se están suicidando en masa"

Martes, 18 de Junio de 2013 10:21 Yasduit Pepe
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Los informes periodísticos nacionales sobre desmontes ilegales masivos en el Chaco no cayeron bien en el gobierno provincial. Desde la Dirección de Bosques salieron inmediatamente al cruce de la campaña de difamación. "Lo que pasa, y no se dice, es que los árboles se están suicidando en masa", expresó Miguel Angel López, titular del área.

El relevamiento efectuado por el equipo del periodista Sergio Eguiezábal, del programa televisivo TN Ecología, mostró -con la apoyatura del Centro de Estudios Nelson Mandela- que el Chaco sigue perdiendo bosques nativos porque los organismos encargados de protegerlos no frenan la depredación forestal.

La denuncia reavivó un debate que en la provincia es tan viejo como la explotación indiscriminada de los montes. Una realidad que la ley nacional de protección de los bosques no detuvo. Incluso se extraen árboles de reservas indígenas protegidas, ya que empresarios y dirigentes políticos lograron cooptar a dirigentes aborígenes que por pocos pesos permiten que esos territorios sean zonas liberadas para la depredación.


No es tan así

 

Sin embargo,  resultó que todo ese relato no se corresponde con la realidad. "Estamos con un problema que no sabemos cómo afrontar, pero en el que estamos trabajando: los árboles se nos están suicidando en masa", dijo López.

En declaraciones al programa "La sonda saltamente positiva", que se emite por FM La Pauta, el director de Bosques explicó que el fenómeno "fue detectado hace tiempo, pero lo mantuvimos bajo reserva para no generar un efecto dominó. En esto de las olas de suicidios siempre es muy delicado el tema difusión".

"Realmente estamos muy preocupados, si bien este tema no es nuevo, y me asombra que el señor Eguiazábal, que se la da de ecologista, lo ignore. Cuando en alguna playa aparecen ballenas suicidas nadie dice que las mataron los empresarios forestales del Chaco con la vista gorda de nuestro gobierno. Pero con los árboles sí se lanzan esas acusaciones temerarias. Evidentemente acá hay un manejo tendencioso", cuestionó.

López afirmó que hay "abundante bibliografía" sobre el suicidio forestal. "El árbol es un ser vivo, partamos de ahí -planteó-. Y es un ser vivo que la pasa mal. Tengan en cuenta que si un ser humano, una vez que asume que no es inmortal, cae en pozos depresivos por saber que en algún momento morirá y por la decadencia natural de la vejez, ¡cuánto más un ser que cada año vive la angustia de la llegada de un otoño, y luego de otro, y otro, y otro!"

También fue claro al negar que las filmaciones que muestran topadoras limpiando terrenos sean prueba de una acción empresaria clandestina. "Cuando el árbol no reacciona, cuando no vemos intención alguna de su parte de seguir adelante con esta maravillosa aventura que es la vida, no nos queda otra que, a nuestro pesar, respetar esa voluntad. Entonces sí, se deja que las topadoras y motosierras le metan guacha a la eutanasia y que san puta se los lleve".

 

Políticas activas

 

En su diálogo radial, el funcionario remarcó que frente a este cuadro "en el gobierno, por precisas instrucciones del señor gobernador de todos los chaqueños, Jorge Hilton Capitanich, en lugar de ponernos a polemizar con los medios destituyentes hemos decidido volcar todas nuestras energías en políticas activas que salven a nuestros hermanos árboles".

Con ese fin la Dirección de Bosques tercerizó el programa "Los árboles viven de pie", que con un presupuesto de 328 millones de pesos provee de asistencia psicológica a las especies arbóreas de toda la provincia. "Por supuesto que no veremos resultados de la noche a la mañana, porque todo tratamiento terapéutico lleva su tiempo y porque de momento tenemos sólo dos psicólogos para los casi 100.000 kilómetros cuadrados que tiene el Chaco. Pero en noviembre agregaremos un tercero", comentó.

Cuando se le preguntó por qué los árboles que más desaparecen son los de maderas más cotizadas, mientras que los que no tienen utilización industrial se mantienen sanos y salvos, López contestó que ello ocurre "porque es parte de una ley natural que también se da entre los seres humanos: los que menos significación tienen en la escala de valores de la sociedad, son los que con más felicidad logran la realización personal, porque pueden ser felices con las pequeñas cosas de cada día. Los algarrobos y quebrachos, en cambio, no hacen más que replicar, a su modo, la tristeza de los niños ricos".

El director de Bosques sumó a esto que "los ataques de pánico y las fobias sociales, que vienen teniendo un auge muy notorio entre las personas, también se dan en el mundo vegetal. En el informe de TN Ecología, por ejemplo, se habla de una deforestación de más de 20.000 hectáreas en poco tiempo, y en realidad lo que pasó es que filmaron una superficie en la que los árboles, por huir del mundo exterior, crecen hacia abajo. Por eso desde arriba del suelo no se ven".

Con todo, expresó su satisfacción porque el plan oficial de asistencia psicológica "va dando sus frutos poquito a poquito. En Miraflores hay un algarrobo que también estaba creciendo hacia las napas acuáticas subterráneas, y ahora, según me avisan, está pegando la vuelta hacia arriba. Y en Tres Isletas hay cinco quebrachos blancos que no sólo salieron de su cuadro depresivo, sino que además formaron una banda de jazz".

 

Ampliaremos.

 

 

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