Angau Noticias

Viernes
18 de Septiembre
Tamaño Texto
  • Aumentar fuente
  • Tamaño original
  • Reducir fuente
porn, porno
Inicio >> Locales >> Exclusivo: la terapia que permitió la reconciliación entre Capitanich e Ivanoff

Exclusivo: la terapia que permitió la reconciliación entre Capitanich e Ivanoff

E-mail Imprimir PDF
Share

Si Jorge Hilton Capitanich y Juaneff Carloff Bacileff Ivanoff se reconciliaron no fue solamente por la mediación de los intendentes peronistas y por la amenaza de un juicio por plagio por parte del dúo Pimpinela. También fue clave en el acuerdo de paz la labor de un terapeuta especializado en crisis de parejas que mantuvo un largo encuentro con el gobernador y el vice.

 

"La idea de un psicólogo que hablara con los dos y los ayudara a resolver el conflicto fue nuestra, y por suerte sirvió", reveló a AN un ministro del gabinete provincial,  quien prefirió mantener su nombre en reserva para que el asunto no perjudique su misión de manejar las finanzas oficiales.

A partir de ese dato, este portal pudo determinar que el profesional elegido fue el psicólogo Ernesto Llamas González. Se trata de un terapeuta no muy renombrado en el medio local (comenzó a estudiar psicología a los 19 años y se recibió recién a los 63, por lo que lleva apenas tres años de ejercicio) pero que fue elegido por recomendación de Gustavo Martínez, quien lo conoce porque desde que asumió como presidente de la empresa SAMEEP lo tiene como encargado del sistema de bombeo de La Toma.

 

Una catarsis necesaria

 

Pese a lo íntimo del encuentro entre Capitanich, Bacileff y Llamas, AN pudo acceder a una grabación de la reunión, que se realizó el lunes, entre las 15 y las 17, en el ascensor de la gobernación.

LL: Buenas tardes, disculpen la demora, pero me estaba mandando una siesta de la san puta cuando Gustavo me llamó y me explicó el tema.
JHC: Ok.
JBI: No ok.
JHC: ¿Qué "no ok"?¿Me vas a contradecir en esto también?¿Con esta actitud del orto viniste?
JBI: Yo opino lo que quiero, mocosito de mierda.
JHC: ¡Vos no opinás lo que querés!¿Entendés?¿Entendés o no?¡¡No opinás lo que querés!!¡Sos parte de un proyecto político, carajo!
JBI: Vos porque la otra te dice que te tiras contra el campo, y te tirás; te dice que te tires de un precipicio, y te tirás; te dice que...
LL: Señores, no sirve que convirtamos a esto en un ámbito de confrontación y agravio, ¿no les parece?
JHC: Perdón.
JBI: No perdón.
JHC: La puta que lo remil parió, ¿me podés decir...
LL: Está bien, gobernador, está bien, no se preocupe. Empecemos, ¿sí? A ver, explíquenme por qué vinieron aquí.
JHC: Por pelotudos.
LL: Quiero decir con qué objetivo, qué buscan ustedes.
JHC: Y qué se yo, entendernos, que éste deje de salir en Clarín y en Perfil, que se me dejen de reír en todos lados...
LL: "Entendernos", dijo, que es como el único objetivo conjunto que usted expresó. ¿Por qué cree que no se entienden?
JHC: No sé, él es muy posesivo, y desleal también. Yo me voy de viaje y él me limpia funcionarios, hace sumarios porque usé el avión oficial para hacer un estudio sobre la factibilidad de vender tortas-parrilla del Chaco en las playas de Panamá... Me dice que soy un pelotudito pajero sin experiencia ni bandera...
JBI: No, sin bandera no dije, eh, no inventes.
LL: ¿Pero usted asume algún nivel de agresión, Juan?
JBI: Sí y no.
LL: ¿Cómo es eso?
JBI: Yo por ahí a lo mejor digo algo agresivo, pero porque reacciono. A mí él siempre me ninguneó. No sé si porque soy de Castelli o qué, pero siempre me ninguneó, me subestimó. Usted seguro se va a sorprender si le digo que llevamos ya cinco años juntos y él, por ejemplo, nunca me presentó a los padres.
JHC: ¡Ando ocupado, qué querés!¡No estoy al re-pedo, como otros!
JBI: Cinco años, Coqui. Cinco años.
JHC: ¿Pero y vos no ves que ando de acá para allá, resolviendo cosas, tratando de que los árabes tengan también tierra, no solamente arena; buscando generar empleo; mangueándole guita hasta al Ratón Mickey para pagarlos sueldos?
JBI: A mí no me grites.
JHC: ¡Es que me llenás las bolas, viejo!
JBI: A la colifata le tendrías que haber gritado, pero bien que ella te hacía de todo y vos ni mu. Pero claro, para enojarte estoy yo. Para alzar la voz estoy yo. Para ningunear estoy yo. Para no meterme en ningún afiche estoy yo.
LL: Usted, Jorge, ¿qué dice?¿Puede ser que a veces no le dé su lugar a Juan?
JHC: Yo no sé si usted doctor fue alguna vez gobernador, pero no se imagina el descajete que es. Son mil quilombos todos los días, y al otro día mil quilombos nuevos, y después mil quilombos más. Y éste me sale con que hay que atenderlo, encima.
JBI: Este tiene nombre.
LL: Jorge, usted viene de una relación difícil, ¿no es así?
JHC: Sí, tendríamos que tener una relación sueldos/coparticipación del 85% y estamos en el 97. O sea, re en el horno. A este paso en noviembre los sueldos los vamos a pagar mitad con bonos y la otra mitad con billetes de El Estanciero.
LL: De una relación sentimental difícil, quise decir.
JHC: Sí... bah... No, no creo que tanto. Por ahí yo no la supe valorar, qué se yo. Yo me pasaba el día afuera de la casa y, lógico, ella pagaba las consecuencias, porque recién me podía cagar a patadas tardísimo. Pero eso ya no tiene arreglo.
LL: ¿Y no será que usted está proyectando y de algún modo reproduciendo ese esquema de relación con Juan, como una manera de no cerrar el pasado?
JBI: Disculpe que me meta, doctor, pero no creo, eh. Yo a él lo veo como que cerró bien el pasado. Usted le pregunta por Duhalde, por Menem, y él nada.
LL: Hablamos del destrato que Juan dice que recibe de usted, Jorge. Ahora vayamos a su punto de vista. ¿También se siente desvalorizado de algún modo?
JHC: Él dice las cosas como sin pensar, como si no dolieran.
LL: ¿Puede ser que pase algo de eso también, Juan?
JBI: Yo reconozco que tengo un carácter fuerte, pero de chico ya soy así. Fíjese que a mí del jardín de infantes me echaron porque con una bolita de plastilina le reventé el ojo derecho a la maestra porque en un pesebre viviente me dio un papel secundario. Pero no soy malo. Yo a Coqui lo quiero. Será un muchachito sin experiencia política, un nabo en términos ideológicos, una veleta partidaria, un payaso del escenario nacional, una cacatúa de alas cortadas en el peronismo argentino, pero lo valoro y lo aprecio. Eso es lo que tenés que entender, Coqui.
LL: Creo que estamos en un buen momento como para que cada uno, ahora, diga qué le gusta o qué valora del otro.
JHC: A mí de Yiyo me gusta la edad, por ejemplo.
LL: Claro, el valor de la experiencia, tan importante, ¿no?
JHC: No, porque al ser viejo significa que en cualquier momento... (gesto con la mano viboreando hacia arriba)
JBI: Yo de Coqui rescato, sobre todo, la habilidad.
LL: De allí su posicionamiento político, dice usted.
JBI: Sí, puede ser, pero sobre todo, de ahí que esté vivo. Si no hubiese sido hábil esquivando las cuchilladas de la colifata, quién sabe dónde estaría hoy.
LL: Bueno, creo que por hoy es suficiente. ¿Nos vemos la semana que viene?
JHC: Sí.
JBI: No.

(Grabación gentileza Gustavo Martínez)

 

 

.

 

Comentarios   

 
0 #3 Ramoncito 09-02-2012 17:06
No hay como la terapia de pareja de Llamas cuando estás en las llamas. Eso sí, tiene poca clientela porque el aviso que saca en el Diario N**** dice "Terapia de Pajeras" ...
Citar
 
 
0 #2 CLETO 09-02-2012 14:09
Los caminos recorridos por cada uno de ellos hasta llegar al gobierno, si bien parecen diferentes, no lo son tanto. Más parecen las dos caras de una misma moneda.
Juancarloff, por ser un niño inquieto, era reprendido asiduamente por sus maestros. No olvidemos que en aquellos años te rajaban un punterazo, un coscorrón, tirón de orejas y hasta un piquete de ojos y nadie se quejaba. Si le decías a tu viejo, te partía el culo de un puntín. Así que a callar y acumular en el depósito de rencores.
Para colmo, nunca jugó más o menos aceptablemente a la pelota, de tal modo que sus compañeros, tanto de la escuela como del barrio, no sólo lo echaban del potrero, algunas veces también lo corrían a cascotazos. Jamás se olvidaría.
Cuando con gran esfuerzo egresa de la escuela primaria, sus parientes se unen en una colecta para comprarle una bici. Con la intención primera de que acuda al secundario, y con la esperanza de que agarre la picada y desaparezca.
A la primer mirada se dio cuenta de que era repintada, de los pedales quedaban solamente unos fierritos mata tobillo, y el freno era a talón. Al piso o en la rueda trasera. De segunda mano clarito.
Ahí intuyó su destino de segundo. Y lo marcó a fuego.
En fin, agarró la picada y terminó en Resistencia.
Luego vienen unos años de los que sus biógrafos no tienen noticia. De todos modos, aparece algún día por el P. J. con el título bajo el brazo, ya sin bicicleta y se afilia.
Milita, trenza y destrenza, y al cabo se convierte en segundo del candidato. Y llega. Segundo.
El otro al parecer tuvo una niñez bastante tranquila, se dedicaba a hacer balines de barro y apilarlos, calculando mientras la cantidad de tierra a usar, porcentaje de agua agregada, tiempo para elaborar cada uno y cálculo de horas hombre para una cantidad dada, escoger lugar de acopio, publicidad y mercadeo. Se obsesiona.
También era pata dura, pero era el dueño de la pelota, así que jugaba le guste a quien le guste. Tenía algunos compañeritos que cuando podían, le escupían la espalda a modo de burla.
En la casa estaban podridos de la perorata de porcentajes y proyecciones.
Así que lo subieron a un camión que venía para acá. Otro más en Resistencia.
Y se encandiló.
Inquieto por aprender y aprehender, recala en Bs. As. y conoce a unos cuantos políticos, los que al darse cuenta de cómo viene la mano, y tomando en cuenta que es mejor prevenir que curar, sobre todo si ven serruchos, se unen y lo convencen de que sea gobernador del Chaco. Bien lejos de la capi.
Si el otro aprendió a trenzar, este con dos pases de mano te hace un tapete.
Llegó. Primero, claro.
Y están. Uno que le pisa la cabeza y el otro que le taladra los pies.
Pero la historia no terminó. Hoy acordaron un alto el fuego.
Durará hasta que a alguno se le zafe la cadena.

A: Formidable investigación.
Citar
 
 
0 #1 Isita 09-02-2012 08:36
EL DR. LLAMAS ATIENDE CON OBRA SOCIAL DEL INSTITUTO? HAY QUE SACAR TURNO? BUENÍSIMA LA NOTA. BESOS

A: Hay que ir hasta La Toma, Isita, de once de la noche a seis de la mañana. No atiende por obra social, son $ 5 la consulta.
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Zona Lectores

Perspectivas

El niño estaba tendido de espaldas en el patio de su casa, revolviendo una brizna de pasto entre los dientes, con las manos detrás de la cabeza y los...

module by Inspiration

Angaú fuera de joda

El Chaco verdadero

La desocupación real o abierta, que incluye la encubierta que está formada por los inactivos (desalentados), supera los dos dígitos en Chaco. Estimamos...

module by Inspiration

Mas leídos

Ingreso