AN Mujer: conocé cómo es un hombre observando su actitud ante una foto grupal

Viernes, 12 de Abril de 2013 11:28 Seichis Pepe
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Ni sus grafismos ni su relación con la madre ni la mirada definen tanto a un hombre como su forma de acomodarse y sus actitudes ante la toma de una fotografía grupal.

Cuando alguien está por captar con su cámara o su celular a un grupo de compañeros de trabajo, a una banda de amigos o una manada de turistas, la conducta de él lo muestra -descifrando códigos- tal cual es.


 

AN elaboró con especialistas la siguiente tipificación:

 

 

El boludo que arenga "digan whisky, digan whisky": Te conviene. Es extremadamente fácil de guampear y sólo se entera si encuentra a su novia/esposa atravesada por dos marineros marroquíes sobre la mesa del living (y siempre y cuando los tres digan a coro "te estamos guampeando", ya que de lo contrario creerá que es "una córeo" con los amigos de ella del gimnasio).

Defecto: obsesivo del orden, te pedirá que le acomodes las medias por colores y revisará que no haya pelusas sobre la pantalla del televisor.

 

El que hace como que se comporta espontáneamente pero en realidad no quita un segundo los ojos de la cámara: Cuidado, es un jodido. En el grupo habla como si no estuviera pendiente del instante en que será captada la imagen, pero hasta dialoga con la boca endurecida para no desarmar la sonrisa que cree que le va mejor.

Maraca no asumido que terminará cagándote a piñas sin que jamás sepas exactamente a raíz de qué.

Ventaja: cocina como los dioses y puede mirar todas las temporadas de "Sex and the city" con vos.

 

El que posa abiertamente y no intenta disimularlo: Acá te jugás a cara o cruz. En algunos casos, es un tipo muy piola con el que contarás siempre para proyectos divertidos, como viajes o salidas. En otros, se trata de una clase de ególatras que no tardan en asumir una posición de sojuzgamiento y dominio dentro de la relación.

Después de unos años, te esconderá de sus amistades, en el Face dirá que sos la hermana, y la única vez que te sacará a comer afuera será cuando te dé peritonitis y estés internada.

Ventaja: se baña todos los días, lava el auto aunque esté diluviando y cuida el estado físico.

 

El que baja un discurso minimizante del momento pero se arregla discretamente: "¡Qué pavada esto, jo jo!", dice cuando avisan que hay que acomodarse para la foto. Pero mientras tanto, con movimientos casi de prestidigitador, se acomoda el cabello, se arregla el cuello de la camisa, controla si no tiene el pantalón manchado de la última meada, y se friega los dientes con la lengua para quitar cualquier resto de lechuga o cáscaras de maníes.

El día que te avives y le revises el celu, vas a descubrir que tiene 19 atorrantas repartidas por la ciudad, que en cualquier momento les rematan la casa por sus deudas por préstamos y tarjetas de crédito, y que en el casino es más conocido que el cero.

Ventaja: en las fotos de la boda va a salir bien.

 

El que hace cuernitos: No es mala persona, pero prácticamente lo único interesante que vas a encontrar en su vida es éso: fotos en las que él hace cuernitos a otros integrantes del grupo fotografiado.

El resto de la vida con él será verlo reírse a carcajadas con videos de Midachi, mirar todas las temporadas de Tinelli e ir a cada recital de Silvestre.

Ventaja: saben arreglar las canillas que pierden agua.

 

El que siempre sale "movido". Insoportable. Tiene un cohete en el culo. No se puede quedar quieto ni cuando lo embalsaman. En la casa, si no tiene algo para reparar, rompe cualquier cosa para que haya.

Estarás condenada a escuchar frases como "si en el trabajo entrás a las 8 de la mañana y ya salís a las 9 de la noche, no entiendo cómo me decís que no te alcanza el tiempo para cortar el pasto"; "por favor, cuando te den el alta en el sanatorio, de venida comprá un cajón de naranjas ombligo"; y "qué te parece si después de volver en colectivo del viaje a Río Gallegos nos vamos a lo de mamá a ordenarle el depósito del fondo".

 

El que siempre busca salir tapado: Máxima alerta con él. Sabe que tarde o temprano esas fotos colectivas son las que joden todo.

En algún momento, queriendo poner un plantín de fresno en el patio, vas a chocar con algo duro y será la punta a partir de la cual encontrarás los huesos de unas 42 víctimas del psicópata.

Se esconde en las fotos justamente para no aparecer en TN con un circulito rojo alrededor de la cara cuando den la noticia.

Ventaja: si tu jefe te jode, él arregla todo.

 

Después no digas que no te avisamos.

 

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