Foto Julin lvarez
Foto: Julián Álvarez.

Familiares y amigos de Araceli Fulles, la joven asesinada en 2017 en la localidad de José León Suárez, marcharán este viernes para repudiar el fallo de Casación que liberó y absolvió a los tres hombres que habían sido condenados en primera instancia a prisión perpetua por el femicidio.

La manifestación comenzará a las 16 sobre la calle Cabildo al 5669, en el barrio Sarmiento del partido de San Martín, donde se prevé que los presentes se desplacen hacia el monolito en memoria de Araceli Fulles, en la plaza Soberanía Nacional.

«Van a hacer marchas en Mar del Plata, Córdoba y en San Luis. Me gustaría que nos acompañen», expresó en diálogo con Télam la madre de la víctima, Mónica Ferreyra.

Al respecto, Mónica señaló que también se espera la presencia de otros familiares de víctimas de femicidios, organizaciones sociales y vecinos.

A su vez, también confirmó su participación la religiosa Martha Pelloni, que se hizo conocida en la década del 90 tras el crimen de María Soledad Morales en Catamarca, al ser la abanderada de lo que se denominaron las multitudinarias «marchas del silencio».

El principal fundamento de los magistrados para liberar a Cassalz, Escobedo y Cabañas fue el cuestionamiento a la labor de uno de los peritos de parte que aportó pruebas fundamentales para el caso, el adiestrador canino Marcos Herrero.

La marcha tiene como motivo el fallo de la Sala I de Casación bonaerense, el cual ordenó la liberación de Carlos Damián Cassalz, Marcelo Ezequiel Escobedo y Hugo Martín Cabañas.

Si bien los tres hombres habían sido condenados a prisión perpetua en el 2021 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Martín, los camaristas Daniel Carral, Víctor Violini y Ricardo Maidana ordenaron anular dicho juicio y la realización de un nuevo debate.

El principal fundamento de los magistrados para liberar a Cassalz, Escobedo y Cabañas fue el cuestionamiento a la labor de uno de los peritos de parte que aportó pruebas fundamentales para el caso, el adiestrador canino Marcos Herrero.

«El tribunal ignora la complejidad del planteo que hizo la defensa sobre la actuación de Herrero, pues era claro que no se limitaba a los aspectos puramente formales de su intervención (como el cumplimiento de los protocolos sugeridos en la búsqueda de personas, los avales del instructor, las certificaciones de su perro particular o la rigurosidad científica de su método, aunque estos cuestionamientos también se hicieron y no fueron respondidos con seriedad, ya de por sí no menores), sino sobre el temor fundado de que su actuación haya sido ilegítima», dijeron en el fallo.

La escena del crimen fue validada por los jueces a partir del «marcamiento positivo de olor» del can «Halcón» de Herrero, que dio cuenta de la presencia de Fulles en la oficina, baño y terraza del corralón.

Por lo tanto, además de las absoluciones, Casación ordenó extraer las actuaciones y enviarlas a la Fiscalía General de San Martín para que se investigue la actuación de Herrero en esta causa.

Sobre esta decisión, Mónica Ferreyra contó a esta agencia: «Lo que hicieron los camaristas no nos cayó nada bien. Hace que tengamos que empezar todo de nuevo».

Por su parte, la fiscal Daniela Bersi y el abogado que representa a la familia Fulles, Diego Szpigiel, aseguraron que analizarán los fundamentos del fallo y posiblemente apelen ante la Suprema Corte bonaerense.

El femicidio de Araceli Fulles

El femicidio de Araceli Fulles ocurrió durante la noche del 2 de julio de 2017 cuando, según el TOC 3, alrededor de las 7 de la mañana la víctima se dirigió hacia un corralón que era propiedad de Cassalz, donde «se produjo su muerte violenta», en la que Marcelo Escobedo y Hugo Cabañas fueron considerados como los responsables de causarle a la joven una «asfixia mecánica» por «estrangulamiento a lazo» con un elemento compatible con precintos plásticos.

Además, los jueces señalaron como coautor del hecho a Darío Badaracco, quien había sido detenido en la causa, pero murió el 13 de abril de 2019, luego de haber permanecido internado cinco días en un hospital de la ciudad de Olavarría tras ser atacado a golpes y quemado con agua caliente por dos compañeros de celda en el penal de Sierra Chica.

La escena del crimen fue validada por los jueces a partir del «marcamiento positivo de olor» del can «Halcón» de Herrero, que dio cuenta de la presencia de Fulles en la oficina, baño y terraza del corralón.

Finalmente, tras 25 días de búsqueda, el cuerpo de Araceli Fulles fue hallado el 27 de abril debajo de unos escombros, en el patio de la casa de Darío Badaracco, ubicada en Alfonsina Storni 4477, de José León Suárez, partido de San Martín, tras la intervención de perros pertenecientes a los Bomberos Voluntarios de Punta Alta.





Fuente Telam