Angau Noticias

Lunes
29 de Noviembre
Tamaño Texto
  • Aumentar fuente
  • Tamaño original
  • Reducir fuente
porn, porno
Inicio >> Varieté >> Luces y sombras de aquel desafío diario de jugar a las bolitas

Luces y sombras de aquel desafío diario de jugar a las bolitas

E-mail Imprimir PDF
Share
¡Uuuuuh, qué lindo era el juego de las bolitas! Para los que nos leen desde otros países y no conocen la idiosincracia local, les contamos que no se trataba de un juego erótico entre varones, como podría deducirse del nombre del entretenimiento, sino del "juego de las canicas", como más castizamente se lo conoce.
Abrimos el cofre y nos pusimos a repasar los distintos tipos de personalidades que habitaban aquellas partidas de bolitazos.

En todos los puntos, vamos a referirnos, sobre todo, al juego "del hoyito", aquel en el que uno vencía al pegar con la bolita propia a la del oponente, siempre y cuando antes o después hubiera logrado meter la esferita en el hoyo que se hacía en la tierra.

* El leguleyo: No es difícil imaginarlos convertidos hoy en abogados. Conocían no menos de 450 reglas y normas bolitescas que aplicaban con rigor judicial, obvio que siempre en su favor.
Era al pedo discutirles: mencionaban antecedentes de otros partidos, citaban a testigos (otros pibes del barrio o del colegio), nos torturaban con largas peroratas sobre jurisprudencia sentada por el pegador de la zona, etc.
Nos vivía cagando con cláusulas como "Espaldita", que obligaba a tirar de espaldas a la bolita enemiga; o con "Altita rodilita", que imponía el deber de lanzar la bola con la mano a la altura de la rodilla.
Con esos y otros recursos nos jodía tiros "servidos", cuando nuestra bolita quedaba a pocos centímetros de la de él y era nuestro turno de tirar.

* El chantudo de mierda: "Tener chanta" era tener una puntería prodigiosa. Eran elegidos de los dioses, uno entre miles.
Embocaban al hoyo desde distancias inverosímiles, le pegaban a tu bolita desde donde fuera, tenían una innata habilidad para acertar a pesar de tener en medio plantas o árboles.
El chantudo era a veces un reverendo hijo de puta, que te gozaba con cada victoria. A veces era un gran tipo, y uno se sentía mal odiándolo por su don. Pero en los dos casos soñábamos con ver un día que el tren les cortara las manos.

* La bestia de Detroit: No necesariamente era un chantudo, pero sí un animal a la hora de imprimirle fuerza a su lanzamiento. Solía llevar una cuenta actualizada de la cantidad de bolitas adversarias que había destrozado en su carrera profesional.
Por suerte casi todos, de grandes, fueron tremendos fracasados en el terreno laboral, lo que permite gozarlos gritándoles (desde el auto, por las dudas): "¡Ey, Martínez, poné ahora en tu currículum que me reventaste la paraguayita azul cuando íbamos a segundo grado, a ver si así conseguís laburo, hijo de remil putas!".

* El especulador: El peor adversario posible. Hasta los tres forros anteriores eran preferibles. El especulador jamás arriesgaba. A veces el aburrimiento y la desolación de las siestas no dejaban más remedio que jugar con él, pero su estilo huidizo convertía a la partida en un bodrio insalvable.
Su estrategia era hacer un largo, larguísimo rodeo, manteniendo su bolita siempre lejos de la tuya. Un "round de estudio" que podía durar horas si el espacio de juego era un patio grande u otro predio amplio. Tengo amigos obstinados, de esos que no ceden un empate así nomás, que todavía están en el fondo de alguna escuela intentando acorralar la bolita de uno de estos guachos.

* El croto con guita: Ser croto era tener pésima puntería. El croto de familia con nivel económico bueno para arriba, era una papa codiciada. Jugar con él era la posibilidad de incrementar con seguridad el patrimonio boliteril de uno. A su vez, el croto no era consciente de su crotez, por lo que atribuía sus derrotas sólo a la mala suerte.
Estaban condenados a que nadie quisiera jugar con ellos más que a las bolitas. Era común en estos casos que sus padres tarde o temprano aparecieran para defenderlos y no tanto: "Flor de abusadores son ustedes, eh -nos puteaban al grupo-. ¿Por qué no juegan al fulbito o a otra cosa con Carlitos?¿No ven que el pobre pelotudo no tiene chanta?".

* La desubicada: Casi no hay antecedentes, en la historia de la bolita, de nenas jugando. La participación femenina quedaba circunscripta a los partidos con hermanos en la vivienda familiar. Pero muy de tanto en tanto alguna rompía la regla, y se animaba a jugar con los vagos.
Lo terrible era que solían tener buena puntería, o la compensaban con estrategias muy acertadas. Además, uno jugaba nervioso, porque perder con una mina era más terrible que quedar en bolas en medio del acto por el Día de la Bandera.

* El forastero: De vez en cuando, al barrio o al colegio caía algún pibe nuevo. En las bolitas se jugaba su prestigio. Si era un chantudo, eso y su condición de forastero lo imbuían de un aura casi mística, como a esos vaqueros del far west que entraban al saloon pateando la puerta y pegándole un balazo a una mosca.
Pero si era un salame incapaz de pegarle a una vaca en un pasillo, jamás sería tratado con un mínimo de respeto.

* El capitalista: Niño deleznable, variante del croto con guita, que en lugar de jugar por su cuenta "financiaba" la participación de chantudos pobres, a quienes proveía de bolitas para que jugaran.
De cada cinco bolitas ganadas, daban una al jugador empleado. La venganza popular consistía en saquearlos de tanto en tanto.

* El anti-sistema: ¿Un romántico luchador contra el mundo instituido?¿Un boludo que solo sabía ganar? Quién sabe. El caso es que quien formaba parte de este grupo no admitía perder. A lo sumo, se bancaba una primera derrota, pero ya se le empezaban a ver la cara de orto y las facciones desencajadas.
Si en el segundo partido la cosa le pintaba mal de nuevo, los ojos se le enrojecían de repente y empezaba a patear todo el suelo, levantando polvo y puteando. Luego agarraba su bolita y salía corriendo.

.
 

Comentarios   

 
0 #16 El Marucho 12-10-2013 10:51
En mi barrio el juego más popular y difundido era “el gallo”. Tomaba su nombre de la primera bolita que se colocaba sobre un pequeño círculo; círculo del que salía una línea sobre la cual se disponían el resto de las bolitas que configuraban, en su conjunto, “la parada”.
Desde atrás de la parada cada jugador lanzaba una bolita (punto o puntera) para sobrepasar una línea paralela a la parada. Quien más lejos la lanzaba comenzaba a jugar. Podía tirar a la parada o bien buscar acercarse a ésta “picando” alguna bolita rival. El jugador que acertaba al gallo se llevaba toda la parada. El juego terminaba cuando se sacaba al gallo del circulito.
Demás está decir que un solo partido podía demorar una enorme cantidad de tiempo y sucesivas salidas hasta pegarle al gallito. Mil incidencias se producían durante el juego. Cuando en mi barrio se enfrentaban el Marcelo y otro vecino, las partidas eran las más concurridas de todas.
Las paradas eran larguísimas. – “Vamos a 100”, desafiaba uno. - ¡A 100, qué puta”, aceptaba el otro. Esto implicaba una parada de al menos 100 bolitas paraguayas o lecheritas (cada una valía 2). Durante muchos años en mi barrio, nadie pudo superar al gran campeón, quien se retiró invicto. Marcelo los “secó” a todos.

Excelente su artículo, Maestro. Muchas gracias.

A: A usted, Marucho, por su querible aporte.
Citar
 
 
0 #15 juana esther gomez 12-10-2013 04:44
soy de formosa, de chica visitaba a mis primos q vivian en barranqueras y era la desubicada o sea la que jugaba a las bolitas con rpimos jajaja! cta nostalgia
Citar
 
 
+1 #14 Diego 08-10-2013 15:42
En mi barrio.... Villa del Oeste (Zona Fachinal), lugar de grandes campos de juego de este noble deporte, el juego era conocido como "balitas"...
Más que bolitas, canicas, etcétera...
a "medir hoyo", o "medir línea", para ver quien era el "cola", ectétera
Citar
 
 
0 #13 Roberto 08-10-2013 13:58
Hola, soy de mendoza y tengo 57 años, que buen articulo, el juego de las bolitas, por Dios, que manera de romper los pantalones en la rodilla. que hermoso recuerdo el "hoyito" la "troya" con forma de ojo y "la leona" un circulo donde se ponian las bolitas, y habia que sacarlas a pura "tinquia" y el final a morir, a bolita perdida. Gracias

A: A vos, Roberto, un abrazo.
Citar
 
 
0 #12 juanperez 13-05-2010 13:35
son unos hijos de remiiillll ppp!!!!tengo 60 años actualmente vivo en neuquen...me hicieron llorar de risa....y de añoranzas...sii i!!!!! es todo verdad!!!que hermosos tiempo!!! tenia un amigo que tenia una chanta ese hijo d remillll!!!..se llamaba luis...y no solo eso un dia lo descubrimos que todo lo ganado llenaba latas de leche nido los tapaba y un dia los descubrimos enterrando en el fondo de la casa....sabes que.. nos animamos a robarle una lata entera llena!!! pero tuvimos que perder lejos de ahi xq si el reconocia sus bolitas...hasta ahora ibamos a estar ligando!!!jajaj a!!! me encanta leer el diario ya lo hice mio, son uns GENIOS!!!! FELICITACIONES. UN ABRAZO.

ADMINISTRADOR: Juan, qué gratificante tu comentario. Como decís, qué lindos tiempos, ¿no?
Un abrazo, y esperamos seguir teniéndote por acá.
Citar
 
 
0 #11 hernan 27-01-2009 10:04
hola soy hernan, el hermano de celestita ( los que subían al cactus). Queria afirmar el recuerdo de mi hermana y decirles que si lo trepábamos aunque no haya foto alguna ya que en esa época no se nos ocurrió que algún dia tendriamos que demostrar pruebas.

ADMINISTRADOR: Faltaría el testimonio del cactus, pero está bien, les creemos, Hernán.
Citar
 
 
0 #10 Celestita 27-01-2009 10:01
Sr. Administrador:
Ahí le mando al chico con la nota de nuestro tutor. Trátemelo bien y que vuelva con el cambio.

ADMINISTRADOR: Va con 1.000 pesos de vuelto.
Citar
 
 
0 #9 Celestita 27-01-2009 09:13
Administrador: como las fotos pueden demorar porque tengo que pedirle a mi vieja que suba al cuartito de los cachivaches, encuentre la caja señalada y revuelva entre algo así como 500 fotos de esos años (fueron 6) hasta dar con la prueba fotográfica, y luego esperar a que me la escanee y me la envíe por mail, transcribo y presento como parte de prueba el diálogo que pude tener con mi hermano el que me sigue, que en esa época tenía unos 7 años, a través de mensajería instantánea. Espero que esto calme vuestra necesidad de fé:

Celeste dice:
Nan, llegás justo para que te pregunte

hernan dice:
si

Celeste dice:
te acordás de algo del Impenetrable?

hernan dice:
de que

Celeste dice:
lo que sea...
estoy tratando de confirmar un recuerdo

hernan dice:
y si
varias cosas

Celeste dice:
me acuerdo que en Nueva Población, el sitio más inhóspito, había en el patio un cactus
al que trepábamos

Celeste dice:
porque no tenía espinas

hernan dice:
si

Celeste dice:
te acordás?

hernan dice:
las espinas eran blandas

Celeste dice:
ah... eran blandas?

Celeste dice:
por eso trepábamos?

hernan dice:
si

Celeste dice:
yo sólo me acuerdo que le rompimos una rama una vez porque lo sacudíamos de lo lindo

hernan dice:
no se

hernan dice:
habia algunos que tenian espinas duras
pero otros como este no

Celeste dice:
sí, era un cactus medio raro

Celeste dice:
mamá decía que tenía parásitos o algo así

hernan dice:
capaz que si estaba enfermo

hernan dice:
pero capaz era porque nosotros le trepabamo


Celeste dice:
bueno, me sirve tu confirmación, jeje

ADMINISTRADOR: ¿Podrá venir Hernán a la redacción, en horario comercial, con fotocopia de DNI, partida de nacimiento y constancia de grupo sanguíneo?
Citar
 
 
+1 #8 Celestita 27-01-2009 08:03
No, no, era un cactus.
Verán, queridos paisanos, un cactus de varios años (y me sospecho que enfermo de ciertos parásitos vegetales, aunque con 9 añitos no le buscaba tanta vuelta) pierde las espinas en las ramas más viejas. Pero no pierde la flexibilidad que lo caracteriza, así que, evitando las ramas 'sanas' y peligrosas, trepábamos a las más viejas, que también son más altas... lo bueno es que al no perder flexibilidad, esas ramas podían cargar con varias criaturas, con lo que trepábamos al más grande de a 3, y jugábamos a sacudir la rama como si tuviéramos epilepsia, a ver quién se caía antes... Y siempre había, claro está, algún accidentado que se quedaba enganchado en las espinas de las ramas jóvenes, o en las de los demás cactus que estaban junto al sufrido anfitrión de semejante salvajada, y no tenían reparos en regalarnos un arañazo.
De todas maneras, los únicos que corríamos a llorar por una espina éramos los hijos de la maestra. El resto de los pibes se limitaba a arrancársela y seguir jugando sin chistar. Éramos unos debiluchos de ciudad, ja!
Y en cuanto a las bolitas, la verdad es que yo no sabía jugar, pero tuve que aprender porque no había otra...ni televisión, ni radio, ni otras nenas, ni nada de nada (y ni falta que hacía).
Le tendré que pedir a mi vieja que desempolve esas fotografías?... incrédulos!

ADMINISTRADOR: El Tribunal de Disciplina del Portal, Celestita, pide, efectivamente, fotos que demuestren lo que decís. Empiezan a correr las 72 horas de plazo.
Citar
 
 
0 #7 gaston 24-01-2009 04:21
Me encanto la nota, de pibe crecimos dentro del predio de la ex fabrica UCAL, en barranqueras, y las siestas interminables se hacian menos calurosas casando pajaritos o jugando bolita, y claro para los que conocen ese lugar seguro saben que es inmenso asique la cancha era enorme, uno podia perderse tranquilamente entre los yuyales alrededor del mastil, o tu bolita podia ir a parar a la enorme zanja que rodeaba el predio, y habia un pibe winer total, para colmo hacia todo bien, pendejo de miercoles en el futbol siempre metia goles increibles y en las bolitas siempre nos ganaba las mejores asique teniamos razones de sobra para querer partirle la boca con una patada ninja. Hace poco lo vi de nuevo, estaba hombreando cajas en un super chino, por un momento pense tirame a los tobillos y trabarlo abajo, pero la oportuna aparicion de unos caminantes de la policiadel chaco me hiso desistir.No importa, me qued el dulce consuelo de que ls bolitas que me gano ami, al menos, estaban todas cachadas jejejeje.
p/d: DESPUES DE LEER ESTO CORRI A BUSCAR EL LIBRO DE DOLINA QUE ESTABA GUARDADITO Y VOLVER A LEER LA DECADENCIA DE LA BOLITA CASI HACE QUE SE ME PIANTE UN LAGRIMON, DISCULPENME QUE VA SER...

ADMINISTRADOR: Y, bué, Gastón,llore si hace falta, que le va a hacer bien.
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Zona Lectores

Perspectivas

El niño estaba tendido de espaldas en el patio de su casa, revolviendo una brizna de pasto entre los dientes, con las manos detrás de la cabeza y los...

module by Inspiration

Angaú fuera de joda

El Chaco verdadero

La desocupación real o abierta, que incluye la encubierta que está formada por los inactivos (desalentados), supera los dos dígitos en Chaco. Estimamos...

module by Inspiration

Mas leídos

Ingreso